La mayoría de los médicos y los nutricionistas creen que los suplementos no son necesarios para un adulto sano que se alimente con una dieta variada y equilibrada, que incluya diferentes alimentos de todos los grupos alimentarios básicos.
Sin embargo, otros creen que es difícil obtener todos los nutrientes esenciales de la alimentación puesto que el procesado, la congelación, la exposición a la luz y al aire y sobre todo el cocinado de los alimentos destruyen una gran proporción de vitaminas. Lo mejor, como casi siempre, es consultar con el médico la posible necesidad de suplementos vitamínicos en función de la dieta y de las características de cada persona.
Hierro: Hígado, Mariscos, Espinaca, Legumbres (lentejas, garbanzos, etc), carnes rojas, chocolates altos en cacao, etc.
Vitamina A: generalmente representados en alimentos de color naranja (Camote, Zanahoria, Salmón, Mango, etc) y en otros como el hígado y huevos.
Vitamina B: generalmente la encuentras en fuentes animales (pescados, huevos, carnes), cereales y granos fortificados y vegetales verdes
Zinc: Carnes rojas, mariscos, legumbres (lentejas, garbanzos, etc), frutos secos (almendras, cacahuetes, etc) y cereales fortificados
Vitamina C: Kiwi, Papaya, Brócoli, Naranja, Mandarina, Ajíes, Guayaba, etc.










